Inge Deutschkron (Finsterwalde (Deutschland), 23/08/1922)

Inge Deutschkron nació en Finsterwalde y creció en Berlín. Desde 1933 su familia fue perseguida por los nazis porque el padre de Inge, Martin Deutschkron, era judío y un oficial del Partido Social Demócrata (SPD). Él fue capaz de emigrar a Inglaterra en 1939, pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial impidió a su esposa, Ella, y a su hija reunirse con Martin como estaba previsto.

En 1941, Deutschkron trabajó como trabajadora forzada a ACETA, una fábrica de seda de paracaídas que pertenecía al grupo IG Farben. Deliberadamente se lesionó la rodilla y fue dada de alta después de un examen médico. Siguiendo un consejo de la comunidad judía, Deutschkron, de 19 años de edad, se entrevistó con Otto Weidt, propietario de una empresa de fabricación de cepillos y escombras. Él logró darle un puesto de trabajo sobornando a Alfred Eschhaus, jefe de la "Sección de implementación para los Judios" en la Oficina de Empleo de Berlín.

Por sugerencia de la familia Gunz, Ella e Inge Deutschkron se escondieron en un apartamento en enero de 1943. Weidt obtuvo un contrato de trabajo de una no-judía para Deutschkron, y más tarde una tarjeta de identidad falsificada a nombre de Inge Richter lo que le permitió trabajar en el taller de cepillos, cuyos trabajadores eran ciegos en su mayoría, durante dos años.

Durante los últimos meses de la guerra, Inge y Ella fingieron que eran refugiados que huían del avance del Ejército Rojo. Vivieron con nuevos documentos de identidad a nombre de Richter y pasaron fin de la guerra en Postdam.

En el verano de 1946 se fueron a Inglaterra y la familia se reunió de nuevo. En Inglaterra estudió lenguas extranjeras y trabajó de secretaria en la oficina de Londres de la Organización de la Internacional Socialista. A partir de 1954, viajó a la India, Birmania, Nepal e Indonesia antes de volver a Alemania en 1955 donde trabajó en Bonn como periodista freelance. En 1958, el periódico israeli Maariv la contrató como corresponsal en Alemania 1958 y actuó como corresponsal acreditada, en 1963, en el juicio sobre Auschwitz en Frankfurt. Se convirtió en ciudadana israelí en 1966 y se mudó a  Tel Aviv en 1972. Deutschkron se convirtió en editora del periódico hasta 1988. Regresó ese año a Berlín para la adaptación teatral de su autobiografía ‘Yo vestí la estrella amarilla’. Desde 1992, vive como escritora independiente en Tel Aviv y Berlín.

La periodista e escritora ha impulsado la recuperación de la memoria de las personas que salvaron a judíos del Gobierno nazi y ha supervisado el trabajo del Museo de Otto Weidt de Berlín y el Museo de los Héroes Silenciosos de Berlín. Ha escrito varios libros para niños y adultos sobre su vida y la vida de Otto Weidt. El museo del taller para ciegos de Otto Weidt recupera la historia del fabricante de cepillos y escobas durante los años del Tercer Reich. Ubicado en el barrio judío de Scheunviertel, en la fábrica original del empresario, el pequeño museo explica cómo Weidt, que no era judío, contrató judíos ciegos y sordomudos para protegerlos del terror nazi. La historia de algunos de sus trabajadores atestigua el esfuerzo de Weidt para protegerlos de la persecución y deportación a los campos de exterminio.

En 1994, Deutschkron fue galardonada con el Premio Moisés Mendelssohn y la medalla Rahel Varnhagen von Ense. En 2002 recibió la Orden del Mérito del Estado de Berlín. En 2008, recibió el Premio Carl-von-Ossietzky de Historia y Política Contemporánea y la Medalla de Louise Schroeder.